19/12/2008
Publicado por The Wall Sreet Journal, EEUU
Washington.-El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, tiene según sus asesores la intención de nombrar al ex alcalde de Dallas Ron Kirk, un firme defensor del libre comercio, como representante de Comercio, y a la congresista Hilda Solís, una detractora del libre comercio, como su próxima secretaria de Trabajo. Los anuncios reflejan la división que existe al interior del nuevo gobierno sobre el tema.
Durante la campaña presidencial, el único acuerdo comercial que el equipo de Obama trató en forma positiva fue la Ronda de Doha, donde aún no se ha llegado a acuerdo. Los negociadores han suspendido en gran medida sus esfuerzos mientras aguardan a ver qué postura adoptará el gobierno de Obama. Muchos especialistas creen que el futuro presidente, que se considera a sí mismo un internacionalista, encontrará la forma de respaldar la liberalización comercial.
Al nombrar a Kirk, Obama le hace una concesión al ala defensora de la libertad de comercio del Partido Demócrata que, pese a ser pequeña, tiene importantes conexiones con el mundo de los negocios. Como el primer alcalde afroamericano de Dallas, entre 1995 y 2001, Kirk promocionaba la ciudad en sus viajes al extranjero y ensalzaba los beneficios del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA).
En 2001, por ejemplo, lideró los planes para construir una "Autopista NAFTA" entre Estados Unidos y México para acelerar los envíos a través de la frontera. En aquel momento, se refería al proyecto como "un auténtico río comercial entre nuestras comunidades".
Para los aliados sindicales de Obama, no obstante, el NAFTA se ha convertido en un símbolo de la destrucción de empleos, a medida que los salarios más bajos hicieron que muchos fabricantes estadounidenses decidieran trasladar operaciones al otro lado de la frontera. Durante la campaña presidencial, los sindicatos lograron que Obama se comprometiera a renegociar el NAFTA para incluir nuevos requisitos laborales y medioambientales y oponerse a los acuerdos bilaterales pendientes con Colombia, Panamá y Corea del Sur.
El nombramiento de Solís conforta a los demócratas que se oponen al libre comercio. De descendencia mexicana y nicaragüense, Solís fue elegida por primera vez en 2000 para el Congreso, donde representa el Este de Los Ángeles, incluyendo una porción importante de la población hispana. Se enfrentó al Tratado de Libre Comercio de Centroamérica (CAFTA) y trató de recabar apoyo entre los grupos latinos para oponerse al pacto que se aprobó por un margen de dos votos.
El ex legislador demócrata David Bonior, de Michigan, un ferviente opositor al NAFTA, dijo que Solís será "una gran defensora de los derechos de la gente trabajadora".
Solís se ha desempeñado en el Comité de Energía de la Cámara de Representantes así como en el Comité de Educación y Trabajo. También trabajó en la Asamblea Legislativa de California donde se la conocía como una ferviente defensora de la "justicia medioambiental", luchando contra los vertidos tóxicos en los barrios pobres.
Obama ha nombrado a otro partidario del libre comercio, el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, como secretario de Comercio.
El representante comercial del gobierno de Bill Clinton, Mickey Kantor, cree que Obama seguirá oponiéndose a los tratados bilaterales, pero hará un mayor esfuerzo por impulsar acuerdos más amplios como el de Doha, o pactos regionales con América Latina y Asia.
Tomado de la Agencia EFE/Vía Yahoo! Noticias
Costa do Sauípe (Brasil), 18 dic (EFE).- La Cumbre de América Latina y el Caribe (CALC) que concluyó ayer en Brasil puso el dedo en la llaga del bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba y lanzó las bases para la creación de una Unión de América Latina y el Caribe.
En la reunión, convocada por Brasil para que los 33 países de la región debatieran sobre integración y desarrollo, Cuba acaparó el protagonismo desde un comienzo por la participación de Raúl Castro, elevado a la categoría de estrella en su primera salida al exterior como presidente para un foro internacional.
Después de la aclamación de la isla como miembro pleno del Grupo de Río en una cita celebrada ayer, el mandatario boliviano, Evo Morales, fue más osado hoy al proponer que los países de la región retiren a los embajadores de EE.UU. si el Gobierno de Barack Obama, que asumirá el próximo 20 de enero, no levanta el embargo a Cuba en un plazo por determinar.
"Sería importante (...) darle un término al nuevo Gobierno de Estados Unidos para que levante el bloqueo económico. Si el nuevo Gobierno no lo hace, (propongo que) nosotros levantemos a los embajadores", dijo Morales en el cónclave celebrado en el balneario brasileño de Costa do Sauípe.
La propuesta no recibió ningún apoyo, al menos públicamente durante la sesión final de la cumbre, pero sirvió para poner de nuevo sobre el tapete un asunto que en general incomoda al continente, más allá de la simpatía o antipatía que los Gobiernos puedan tener por el régimen de La Habana.
Lula, anfitrión de la cita, se desmarcó de la propuesta de Morales y, con el pragmatismo que lo caracteriza, consideró que América Latina debe dar una oportunidad a Obama para que diseñe su política regional antes de plantearle desafíos.
"Tenemos que esperar que el presidente de Estados Unidos asuma su cargo (el 20 de enero), para ver cuál va a ser su propuesta de política para América Latina", apuntó Lula, quien reconoció que en esto es "más cauteloso" que Morales.
Lo que sí quedó claro en la cumbre celebrada en Costa do Sauípe es que América Latina y el Caribe están enviando señales a Washington de que las cosas han empezado a cambiar en lo que durante décadas ha sido llamado el "patio trasero" de Estados Unidos.
"Hay un cambio en la política exterior de América Latina", dijo el jefe de Estado hondureño, Manuel Zelaya, un promotor del regreso de Cuba al seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), de la cual fue expulsada en 1962.
Esa posición fue refrendada por otros mandatarios, que consideran que no tiene sentido la existencia de una OEA sin Cuba.
Para avanzar en un modelo concreto de integración, sin exclusiones y que le dé más peso internacional a la región, los 33 países reunidos en Brasil lanzaron los cimientos para la creación a comienzos de 2010 de un nuevo mecanismo que, según el presidente mexicano, Felipe Calderón, podría llamarse Unión de América Latina y el Caribe.
La fecha señalada tiene un alto contenido simbólico, pues coincide con el bicentenario de la independencia de varios países latinoamericanos, lo que para la mayoría de la región debe marcar un hito en su rumbo político.
"Ojalá podamos avanzar y formar la Unión de América Latina y el Caribe en los 200 años de nuestra independencia", apuntó Calderón en una rueda de prensa conjunta con otros ocho jefes de Estado que participaron en la cumbre.
Explicó que los mandatarios volverán a reunirse en febrero de 2010 en México y lo harán de nuevo al año siguiente en Venezuela, para "avanzar verdaderamente en la gran aspiración latinoamericana" de construir la unidad "sobre bases políticas, sociales, económicas y culturales" que hagan valer la fuerza de la región.
La creación de la Unión de América Latina y el Caribe sería, según Calderón, "un punto culminante, muy valedero en los 200 años de independencia de América Latina".
Tomado de la Agencia Prensa Latina, Cuba
Caracas, 27 oct (PL) El Secretario Permanente del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA), José Rivera Banuet, exhortó a impulsar las innovaciones tecnológicas para incorporar con fuerza a la región en los procesos productivos globales.
Requerimos de una visión de las innovaciones tecnológicas y de los nuevos conocimientos que impulsan a la economía mundial para su incorporación efectiva a los diferentes procesos productivos, con un eje rector consistente en la inclusión social, apuntó.
Rivera Banuet y el Secretario de Desarrollo del Ministerio de Industria y Comercio Exterior de Brasil, Francelino Grando, inauguraron este lunes el Seminario Regional Redes e Integración: Contenidos Digitales, programado para dos jornadas en Caracas.
El Secretario Permanente del SELA destacó que en los últimos años la región alcanzó niveles significativos de crecimiento económico.
Además, dijo que su organización considera importante impulsar la construcción de la Sociedad de la Información y el Conocimiento en América Latina y el Caribe.
Hoy enfrentamos una crisis financiera global cuyo alcance y profundidad aún no acaban de definirse, comentó Rivera.
Sin embargo –agregó-, junto con el reto de seguir creciendo con equidad, sigue estando presente el de lograr transformaciones que incorporen al área geográfica a la economía del conocimiento, de la que aún nos encontramos distantes.
En ese sentido, Rivera elogió una aseveración del doctor Juan Ramón de la Fuente, miembro de la Universidad de Naciones Unidas, acerca de que América Latina y el Caribe viven actualmente “en los suburbios de la economía del conocimiento”.
Nuestra aspiración es que de este diálogo resulten pautas y líneas de trabajo compartidas para acelerar la integración digital con inclusión social entre los países del subcontinente, sostuvo.
Rivera instó finalmente a los especialistas a aprovechar la expansión del mercado internacional de software y a satisfacer demandas internas de las economías regionales en lo referente a este rubro.
Algunos de los temas abordados en el encuentro fueron la inclusión digital como expresión de la Inclusión Social en América Latina, el Panorama Digital de América Latina y el Caribe, y el Proyecto Observatorio para la Sociedad de la Información en Latinoamérica.
Al seminario asisten más de un centenar de expertos provenientes de Cuba, Chile, México, Argentina, Brasil, Jamaica, Barbados y mayormente de Venezuela, entre otras naciones.
Tomado de la Agencia France Press/Vía Yahoo! Noticias
Costa do Sauipe, Brasil (AFP) - Los presidentes de los países latinoamericanos y caribeños se reúnen desde el lunes en Costa do Sauipe, próximo de la ciudad brasileña de Salvador, para dar un nuevo impulso a la integración con una serie de cumbres de diferentes bloques del continente.
El punto central de la agenda es la Cumbre de América Latina y el Caribe (CALC), una idea lanzada a principios de año por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
"Será la primera vez que 33 países estaremos reunidos alrededor de una mesa, para discutir nuestros problemas a partir de una agenda y una perspectiva propia. Es una iniciativa inédita, para que podamos discutir la integración y el desarrollo", dijo el diplomático brasileño Paulo Roberto França.
Este grupo de países, por ejemplo, ya ha estado reunido en cumbres de la Organizacación de los Estados Americanos (OEA) o en Cumbres Iberoamericanas, pero por primera vez estarán juntos sin Estados Unidos, Canadá, España o Portugal en la misma sala de conferencias.
El diplomático insistió que no se tratará de una reunión de bloques o iniciativas integracionistas, aunque estarán presentes los países del Mercosur, Comunidad Andina, SICA y Caricom, así como las naciones que participan de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
Sin embargo, la agenda prevista para la Cumbre América Latina y Caribe (CALC) se centra en las alternativas de integración, un asunto central en momentos en que la región enfrenta la incertidumbre por los efectos que tendrá la crisis financiera global.
El encuentro de Costa do Sauípe, dijo França, "no es una alternativa ni un contrapunto al ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas), no es contra ningún proyecto de este tipo, ni contra ningún país. Tiene una agenda positiva que se propone profundizar el diálogo entre los países de la región".
A raíz de las diversas iniciativas de integración que ya existen, dijo França, "se verifica un diálogo en marcha sobre el tema. La idea es que en esta cumbre esos bloques e iniciativas puedan profundizar su conocimiento mutuo, porque es un tema central para todos los países de la región".
Como el formato de la reunión se ha mantenido bastante libre, "se espera que los presidentes puedan dialogar también sobre temas como crisis financiera y de energía, la situación creada por la crisis de los alimentos y también sobre los desafíos planteados por los cambios climáticos".
Por el momento, dijo França, las partes no han discutido cualquier posibilidad de institucionalizar la CALC. "Seguramente habrá discusiones sobre seguimiento de las conversaciones, pero por el momento no se han discutido opciones de convertir el foro en algo permanente", acotó.
Para el embajador de Colombia en Brasil, Tony Jozame, "se trata de un grupo importante de países que hablará sobre comercio, integración y relaciones políticas. Pienso que el mundo espera con expectativa conocer el nivel de diálogo alcanzado y las conclusiones de este encuentro".
Representantes de todos los países se reunieron recientemente en Zacatecas, México, para comenzar a discutir la Declaración de Salvador que se pretende emitir al fin de la Cumbre, aunque según el diplomático França "quedan aún algunos puntos para definir".
La presencia de tantos jefes de estado y de gobierno en el complejo de Costa do Sauípe permitirá también otras reuniones cumbre.
El Mercosur realizará su cumbre presidencial en la mañana del martes, y posteriormente será el turno de una cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur). Al cierre de la reunión de la CALC habrá una cumbre extraordinaria del Grupo de Rio.
El evento también será la segunda etapa en el primer viaje internacional del presidente cubano Raúl Castro, desde que llegó al poder en substitución de su hermano mayor Fidel.
La presencia de Castro en Costa de Sauípe es aguardada con intensa expectativa, ya que crece en la región el consenso alrededor de la necesidad de reintegrar plenamente a la isla antillana a la comunidad latinoamericana.
Posteriormente a la Cumbre, Castro viajará a Brasilia para una visita oficial y será recibido en el Palacio de Planalto por el presidente Lula da Silva.
http://www.compuchannel.net/2008/11/11/metabolismo-tecnologico/
http://www.compuchannel.net/wp-content/archivos/2008/11/mapa-aceleracion_400.jpg
Los colores más vivos representan a los países más abiertos a la tecnología; con tonos grisáceos las naciones donde la adopción es menos fuerte.
Publicado: Noviembre 11th, 2008
Metabolismo tecnológico
Por Juan Carreón
Un mapa del mundo completamente diferente a los habituales es el que revela el “Índice de metabolismo tecnológico” de Intel*, en el que se muestra para cada nación su potencial de adaptabilidad a las nuevas tecnologías: telefonía móvil, computadoras e Internet.
Es sorpresivo, aunque no lo debería ser tanto, el hecho de que muestra una correlación negativa promedio entre la riqueza de las naciones y dicho índice, como es el caso de Estados Unidos que, a pesar de su elevado nivel de riqueza, tendría un bajo nivel de adaptabilidad tecnológica.
En cambio países pequeños como Jamaica, Dominica y Santa Lucía, en el Caribe, exhiben los mayores índices de adaptabilidad tecnológica con respecto de su nivel de desarrollo; algo parecido sucede con pequeñas naciones europeas tales como Serbia y Moldavia; o del Medio Oriente, como Israel y Jordania; o en Asia, como Filipinas, Vietnam y los Estados Federados de Micronesia, o gigantes como Mongolia.
En África los índices más elevados de adaptabilidad tecnológica corresponden a Sao Tome y Príncipe, Kenia y Mauritania.
El llamado índice de metabolismo tecnológico desarrollado por un equipo de investigadores dirigido por la doctora Dawn Nafus, antropóloga jefe de Intel, abarca desde un índice de aceleración tecnológica positiva de cinco, a uno de desaceleración tecnológica de menos cinco.
En el caso de América, el índice de metabolismo tecnológico significa índices de aceleración tecnológica:
de cinco para Jamaica, Dominica, St Lucía;
de cuatro para Antigua y Barbuda, Guyana, Brasil, Paraguay, Uruguay;
de tres para Belize, El Salvador, Perú, Chile;
de dos para Colombia, Ecuador;
de uno para Nicaragua, Costa Rica, Grenada, Argentina;
de cero para Canadá, México, Guatemala, Haití, Barbados, Guyana Francesa.
Y significa índices de desaceleración tecnológica:
de menos uno para Bahamas, Honduras, Venezuela, Guyana Francesa;
de menos dos para Estados Unidos, Panamá, República Dominicana, Isla Virgen, St. Kitt’s y Nevis, Aruba, Venezuela, Trinidad y Tobago, Suriname;
de menos tres para Cuba, Isla Caimán, Puerto Rico y las Antillas Holandesas;
de menos cuatro y cinco para ninguno (como si existe para algunos países de África).
Los vínculos ocultos
El cálculo de dichos índices ha sido como determinar los coeficientes de Gini para la tecnología y no sólo para la riqueza, afirma Naufus, quien llegó a esta novedosa interpretación tratando de comprender cómo es que países tan dispares como Corea y Estonia cuentan con índices de aceleración tecnológica semejantes.
¿Por qué los estonianos y surcoreanos son apasionados de los teléfonos celulares, las computadoras e Internet? Contestar dicha pregunta llevó al equipo coordinado por Nafus a investigar cuáles serían los vínculos ocultos entre la heterogénea constitución de dichas naciones y el que ostenten un índice similar (cuatro positivo) de adopción tecnológica.
En los casos de Corea del Sur y Estonia, el equipo de expertos encontró que ambos países poseen gobiernos dinámicos y redes sociales offline fuertes, así como una considerable afectación relativamente reciente de su memoria colectiva (el tránsito desde el comunismo y la Guerra de Corea), lo que implicaría que la agitación significa un factor decisivo en la adopción de tecnologías disruptivas, como fue también el caso de México con la Revolución a inicios del siglo XX.
Más allá de maduros y emergentes
Para esa investigadora, develar causas como las mencionadas representa que empresas como Intel busquen abrir nuevos mercados en ámbitos insospechados, al conocer qué países son más propensos a recibir y asimilar nuevas tecnologías, y no sólo limitarse a los mercados maduros y a los emergentes.
*http://blog.wired.com/wiredscience/files/tmi_2007_global_map_13.pdf
México será el país que crecerá menos en AL en los años 2008 y 2009, y pronostica que el PIB de este año será de 2.1% y 1.8% para el próximo, debido a la menor aportación económica que harán los migrantes.
La recuperación de la economía mundial iniciará hasta la segunda parte del año 2009 y será mucho más gradual que la registrada en anteriores procesos de reactivación.
Es lo que consigna el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su Panorama económico regional para el Hemisferio Oeste, al que pertenece México.
Refiere que el principal riesgo para las economías de América es la reducción de los precios de las materias primas, que detalla, han sido determinantes en los últimos dos años para impulsar la actividad regional y afianzar la posición fiscal.
En el análisis, enfatiza que México será el país que crecerá menos en América Latina en los años 2008 y 2009, y pronostica que el PIB de este año será de 2.1% y 1.8% para el próximo.
Advierte que las principales tensiones que sufrirá la administración de Calderón en materia económica vendrán de la menor aportación económica que harán los migrantes mexicanos a sus familias, vía remesas; la volatilidad en el precio del petróleo, la crisis de liquidez del mercado mundial y la recesión de Estados Unidos.
En el documento, dedica una nota a explicar el efecto de la situación económica de EU sobre América Latina y enfatiza que “a diferencia de las recesiones anteriores, ahora el consumo y la inversión interna están sufriendo una desaceleración”.
Lo que agudiza el riesgo de que se retrase la recuperación de la economía estadounidense.
banner interior nota
by Reihan Salam
North America's Other Election
Canada has weathered the global economic crisis with noteworthy grace. Last month, its economy created over 100,000 new jobs, more than in any month in decades. Wages keep growing, and Canada's banking sector is, according to the World Economic Forum, "the soundest in the world." So it shouldn't be surprising that last week, Canadians returned Stephen Harper's Conservatives to power and granted them 19 new seats in Parliament. Harper called the election because he thought he could win it. But the five-week campaign featured wild oscillations—and offered a few glimpses of Canada's fragmented future.
Early on, the Conservatives looked like they might win a majority by expanding their share of the vote in francophone Quebec. The wooing of Quebec's so-called soft nationalists has been at the heart of Conservative electoral strategy since the party's birth in 2003, when the Progressive Conservatives merged with the western-centered Canadian Alliance. Before the early 1990s, Quebec voters who wanted autonomy from Ottawa tended to vote for the Progressive Conservatives. Those who embraced a strong federal government backed the Liberals. But the constitutional crisis of the early 1990s forced a polarization of Quebec's electorate: either you were for a united Canada or against it, which meant that you were either for the federalist Liberals, or for the separatist Bloc Québécois. The politics of the middle way were dead, and the fortunes of the conservative parties in Quebec died with it.
The failure and exhaustion of Quebec's sovereignty movement presented an opportunity for a return of the middle way, and Harper shrewdly seized it. In 2006, the Conservatives won 10 seats in Quebec, far more than anyone had anticipated. Since then, Harper has explicitly referred to Quebec nationhood, and he has sought to raise its profile in international bodies like UNESCO, a clear gesture in the direction of soft nationalists. The Conservatives have also channeled considerable resources to the province. All the same, the Conservatives failed to increase their seat total. Quebec voters still turned to the Bloc Quebecois en masse, even though enthusiasm for Quebec sovereignty remains low.
The Canadian media have pointed to the Conservative government's decision to cut arts funding as well as a number of harsh anti-crime measures as the reason for their dismal showing. But there was much more to it. First, Canada's war in Afghanistan has killed nearly 100 Canadians and is deeply unpopular in Quebec. By pledging to withdraw Canadian forces in 2011, Harper built a consensus with the Liberals and neutralized the issue in most of the country—but not in Quebec. The Bloc wants Canadian troops out of Afghanistan now. Also, the New Democratic Party, which has struggled for decades to displace the Liberals as Canada's party of the left, ran very effective anti-Harper advertisements in Quebec in the hopes of building a beachhead there. But the ads redounded to the benefit of the Bloc instead, both because there was no real prospect of major NDP victories in Quebec and because Quebec voters tend to be, frankly speaking, very tribal.
Quebec aside, there were a few other aspects of Canada's federal election that have resonance for those of us following the American political scene. In Ontario and British Columbia, the Conservatives performed extremely well, thanks in part to a below-the-radar ethnic outreach effort. Whereas the Conservatives had been all but shut out of Canada's biggest metropolitan areas in the last election, the party won a number of unexpected victories in the suburbs of Toronto and Vancouver, and came close in several more seats. Asian Canadians, and in particular Chinese, Filipino, and Korean voters, chose the Conservatives by wide margins across the country, a trend that bodes well for the party's future. (This is in marked contrast to the U.S. Republican Party's failure to break out beyond its increasingly narrow ethnic base, a failure that will likely tilt states like Colorado, Nevada, and Virginia into the Democratic column.) More significant was the shift of middle-class married women in Ontario and British Columbia into the Conservative column, doubtless a response to Harper's very effective tax-credit pandering. Like Bush's Republican Party, the Conservatives have expanded their coalition by appealing to working class voters, but they've mainly done it by using targeted tax policies, like the Clinton-era Democrats.
In the middle of the campaign, Harper and other leading Conservatives created a panic within the party with a series of hamfisted remarks. And although the financial crisis hasn't hit Canada directly, it has certainly created anxiety. Briefly, the Liberals and New Democrats seemed capable of forming a coalition on the strength of Harper's failure to feel the pain of Canada's middle-class families. But on the 14th, the day after Canadian Thanksgiving, those middle-class families turned to Harper as a safe pair of hands. It didn't help that the central feature of the Liberal domestic policy, a carbon tax, was essentially demagogued to death by Conservative candidates across the country. It is easy to imagine Republicans doing the same to a sweeping Democratic environmental plan.
Right now, Liberals see their meager showing—just 26 percent of the vote, one of the worst outcomes in the history of the party—as a serious reversal. At the same time, the Liberals won't be held responsible for the wrenching economic conditions to come. Assuming there is a severe downturn, the Conservative government will be forced into a budget deficit, a serious taboo in Canadian federal politics. The Liberals will eventually find a leader more appealing and charismatic than Stéphane Dion, and when they do, the party will surely make a comeback, not least because the 7 percent won by the flavor-of-the-month Green Party will dwindle to zero.
At the moment, left-leaning Canadians are suffering from a severe case of Obama envy. The Liberals are desperate for a Trudeau-like figure who can present a dashing, cosmopolitan face to the wider world. Stephane Dion is not that man. Michael Ignatieff, the celebrated intellectual and human rights activist and Liberal MP, just might be. After a disappointing and somewhat clumsy start, Ignatieff has proved a fast learner and a keen campaigner. He will, however, having a hard time fending off his old friend and classmate Bob Rae, the former NDP premier of Ontario who has inherited much of Jean Chrétien's old political machine.
All this is to say that Stephen Harper and the Conservatives have an unenviable task of governing ahead of them, and possibly a tough election as well. This minority government bears an eerie resemblance to Joe Clark's Progressive Conservative win in 1979, when for just ten months he led a large minority government that had minimal Quebec representation. Clark mistakenly believed that he had a strong mandate, and he united the fractious opposition parties against him. Stephen Harper may well do the same.
Reihan Salam is an Atlantic associate editor and the co-author of Grand New Party: How Republicans Can Win the Working Class and Save the American Dream (2008).
El Universal
Domingo 19 de octubre de 2008
La crisis, generada ahora en las naciones desarrolladas, ya provocó un daño severo en los países de América Latina, pese a los ajustes que éstos han aplicado en sus políticas macroeconómicas durante varios años, a causa de los problemas financieros que han vivido.
Ahora en la región se observa una fuerte contracción del crédito hacia empresas y familia, baja en el consumo, caída de las principales monedas frente al dólar ante la salida de capitales de los mercados emergentes y un desplome en las bolsas de valores. Aún falta la pérdida del empleo.
Los gobiernos del continente se han visto obligados a tomar medidas para protegerse del lento crecimiento en los países del norte.
Así, Chile optó por inyectar recursos a las pequeñas y medianas empresas, además de a exportadores, para paliar los efectos que tendrán las bajas en el consumo.
Además, el Estado usará sus reservas para darle liquidez al sistema bancario y asegurar la disponibilidad de crédito.
En Brasil, el gobierno también eligió aumentar sus fondos para financiar a exportadores y tomó varias acciones coordinadas para asegurar el precio del dólar.
El paquete de estímulos ya llega a 206 mil millones de reales (unos 9 mil millones de dólares). Hace pocos días, el Banco Central recibió autorización para intervenir en bancos que tengan problemas de liquidez.
En Argentina, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner aseguró en diferentes tonos que el desastre en la banca no afectarían al país porque la economía está aislada del sistema financiero internacional.
Pero en fecha reciente el gobierno negoció una modificación legal que le permitirá usar las reservas internacionales del Banco Central para pagar deuda pública, lo que ahora está prohibido.
En México, se espera un fuerte gasto en infraestructura para impulsar el crecimiento del mercado interno.
:: Next Page >>
| Mon | Tue | Wed | Thu | Fri | Sat | Sun |
|---|---|---|---|---|---|---|
| << < | > >> | |||||
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | |||